martes, 9 de septiembre de 2008

Adios carnaval

aaaanoswaysacadoaaa...me prendí fuego otra vez...





-Un libreto?-le dije-.Para que?
-Sera representado en el "show" del Banquete -me respondio- Y en el centro inmovil de la mesa.
-Con que asunto?
-El libreto ha de tratar sobre la Vida Ordinaria.
-Y que tengo que ver yo sobre la Vida Ordinaria?-me resisti aun
-Usted ES la Vida Ordinaria.


L. Marechal

10 comentarios:

Eclipse dijo...

El título me remontó a una canción de murga... "Adiós juventud, adiós carnaval" y se me eriza la piel al recordar esa mágica época del año en Montevideo. Febrero.
Capaz porque a la vez estoy haciendo unos afiches para el carnaval 2009 y todo lo tomo para ese lado, no sé.
el texto me pareció fantástico y ya que estamos, también lo agarro para ese lado de la farsa y especial similitud con la vida real a través del absurdo y el humor.
y la canción... no la conocía, está buena.
besos, principito carnavalero

madamelulu dijo...

yo también me prendí fuego otra vez.

Vale Becker dijo...

A veces también me prendo fuego. Y siento cómo quema, y arde, y penetra en todos mis rincones. A veces soy sólo agua que fluye tranquila.

Floretta dijo...

todos somos la vida ordinaria la mayoría del tiempo, esperando que algún evento extraordinario nos atraviese.

he dicho.

madamelulu dijo...

Sabe su majestad que gracias a usted no puedo parar de escuchar a Aristimuno.

Ignacio dijo...

muy buena la foto

parece que el cielo se estviese prendiendo fuego...
si es que es cielo y si es que...ad infinitum

María Soledad dijo...

Que no sea otro jueves cobarde.

Un beso a usted.

Mariana dijo...

Miro la foto, leo el diálogo, peor me distrae la música. Me quedo pensando en lo que dice la canción, vuelvo al texto, miro de nuevo el fuego de la foto.

Vuelvo al blog, dejo un abrazo.

εїз dijo...

Gracias.

Por dejar que mi imaginación traiga una melodía...

Ocurrencia propiamente suya u.u (chica seria jaja)


Te quiero el doble de lo que vos me odies.

celestecielo dijo...

(...)
Y entre tanta vida ordinaria, distinguimos algún que otro indicio extraordinario que hace que todo lo demás tenga sentido.
(...)